Los Giraldillos de La Bienal para la revista Flamenco Jondo

Estas son nuestras propuestas para la concesión de los Giraldillos de la XXIV Bienal de Flamenco de Sevilla

Tal como anunciábamos en esta noticia la XXIV Bienal de Flamenco de Sevilla recupera la concesión de los preciados Giraldillos. Aquí nos mojábamos solicitando o concediendo bajo nuestra opinión el que sería para Kiko Valle, crítico de cabecera de nuestra revista, que ha acudido a la mayor parte de los espectáculos de esta edición, el Giraldillo a la Noche Mágica de La Bienal, que recaería en el homenaje a la bailaora Isabel Bayón.

Momentos mágicos o cuanto menos momentazos se han dado unos cuantos. Y atendiendo a su criterio, sin ambages ni rodeos, listamos a continuación otro puñao más de Giraldillos.

Giraldillo al Baile

Aunque parezca Lejano en la programación, ya que el espectáculo se dio en los primeros días del magno festival, otorgaríamos el Giraldillo al Baile (y añadiríamos gitano, a pesar de las controversias) a José Maya o Joselito Romero como lo conocen muchos. Lo suyo no fue normal. Ya lo reseñamos en esta crítica. Al final mencionaremos otras propuestas o posibles categorías por si suena la flauta.

Giraldillo al Cante

Aquí nos debatimos entre dos candidatos: Antonio Reyes, con Seis cuerdas, seis o Mayte Martín con Arqueología de lo puro. Dudamos entre aquel espectáculo a seis guitarras que no terminó de redondearse por detallitos que deslucieron, pero en el que Antonio estuvo soberbio, contenido y henchido de emoción. O el magnífico recital que ofreció Mayte solo con su voz y una guitarra, también en el Lope de Vega y que más que un recital al uso fue una lección de cante con sensibilidad y gusto. Antonio ya tiene un Giraldillo y Mayte no. Y eso quizás, ante un empate, haría que nos decantáramos por dárselo a Mayte. O no.

Giraldillo al Toque

Hay una guitarra de las que han pasado por la programación de esta Bienal y algunas de las anteriores, que por su trayectoria y discurso musical merecería un Giraldillo. Y otras muchas, pero ya lo tienen. De ahí que nuestra opción sea aquí Alejandro Hurtado.

Giraldillo a la Música Instrumental

Si tuviéramos que decantarnos en el conjunto, como obra, habría tres o cuatro que destacar sobre el resto: las que acompañaron en los espectáculos de Menos es más, de La Tremendita, con mención especial y Giraldillos aparte – sin desmerecer el guitarrón de Dani de Morón o los teclados de David Sancho– a la batería de Manuel Reina y el bajo de Juanfe Pérez, no solo por su aparición aquí –la de este último– , ya que fue espectacular su acompañamiento a David Lagos en Babel, de David Coria, otro candidato; la música de Te atrevo con la guitarra de Juan Campallo, o la del espectáculo de Ana Morales, firmada por El Niño de Elche – quién nos diría que íbamos a proponerlo para algo bueno – . Pero si buscamos más allá y lo que se premia es la música instrumental que no sea de guitarra, el Giraldillo iría directamente a manos de David Peña ‘Dorantes’ y su Fractal Arcano.

Giraldillo al Mejor Espectáculo

Si aludiéramos exclusivamente a la excelencia, el espectáculo Infinita de Sara Baras fue impecable, con la mejor iluminación y sonido de toda La Bienal. Pero su baile resultó algo soso y desprovisto de improvisación y naturalidad, hasta el punto de dejarlo fuera como firme candidato. Tanta profesionalidad y medida se perciben con faltas. Aquí Babel –David Coria–, Te atrevo – Águeda Saavedra y Juan Tomás de la Molía– o Rapsodia de Ana Morales se alzarían con el reconocimiento. Y ante tanto mensaje, tanta oscuridad y dolor, nos quedaríamos en esta ocasión con una «jonda historia de amor apasionado», por su frescura, eclecticismo… y como voto de confianza a bailaores jóvenes con muchísima proyección.



Giraldillo a la guitarra de acompañamiento

Abreviando con un puñao de propuestas:

Keko Baldomero en el espectáculo de Sara Baras
Fran Vinuesa en el de Manuel Liñán
El Peli en el de José Maya
Manolo Franco en el de Ana Morales
Nono Reyes en el de Antonio Reyes, como revelación al acompañamiento
Juan Campallo en el de Águeda Saavedra y Juan Tomás de la Molía
Ramón Amador en el espectáculo de Farruquito
José Gálvez en el recital de Mayte Martín

Resumiríamos un podio con Nono, Juan y José por sus interpretaciones en esta Bienal en el que a los pellizcos de gitanería condecoraríamos a Nono Reyes, a José Gálvez por la sensibilidad compartida en compenetración con Mayte y a Juan Campallo por llevar una sinfónica de sentimientos y creatividad en sus yemitas privilegiadas, que no son más que extensiones de las telillas del corazón.

¿Nos quedamos con Campallo? Venga.



Y si ya hemos dado el de la Noche Mágica, aquí viene otro

Giraldillo al Momento Mágico

Para Kiko Valle su momento mágico, o el que más, fue el baile por tangos de Rafael Campallo – un maestro escondido– en el espectáculo Bailaor@ de Manuel Liñán. Lo dibujó aquí en su crítica de aquella noche. Y mantiene su opinión.

Giraldillo Revelación

Llegó y besó el santo. En su primera aparición en solitario en La Bienal, la Guitarra desnuda del guitarrista granaíno José Fermín Fernández ha sido una auténtica revelación al toque. Recuérdenlo en estas líneas.

Giraldillo de Honor a la Gitanería y la Trayectoria Artística

Sería un despropósito y un error si La Bienal no concediera en esta edición un Giraldillo al rajo, al quejío indomable, a la gitanería del cante, al torbellino del baile, al tiznón de la fiesta… a la incombustible y el bellezón de Aurora Vargas, que ha pregonao La Bienal con su cara en el cartel y que vive uno de sus mejores momentos artísticos después de tantos años sobre las tablas. Es, no en vano, una de las poquitas que quedan de esa generación dorada, endiñando zamarreones por allí donde va. ¡Pa quitarse el sombrero!

¿Habrá Giraldillos a la percusión, a las palmas, a la producción, a la veteranía –Romerito de Jerez, Carrete de Málaga, Itoly de Los Palacios– , a la crítica? Y se nos ocurren muchos más. Y más momentos.

¿Cuáles han sido los vuestros?

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