Estaba resistiéndome. Pero tengo cierta incontinencia escritora. Acordándome hoy de los treinta años de la muerte de Camarón, entre otras efemérides flamencas de las que ya se han encargado algunos compañeros por las redes, no podía dejar pasar por alto la ocasión. Está en el candelero flamenco el asunto de la Llave de Oro del Cante a raíz de la petición de un grupo de personas que ha solicitado a la Junta de Andalucía que se le otorgue a título póstumo al genial Enrique Morente. Ninguna de las llaves ha estado exenta de polémica. Esta no iba a ser menos, incluso antes de dársela a los restos de Enrique, si es que esto llega a ocurrir.
Me parece un auténtico despropósito además de una falta de respeto a Antonio Fernández Díaz “Fosforito”, quien aún vivo y cuerdo la posee. Morente ya expresó en vida que no la quería. Pues ni aún así, oiga. Con lo que la petición no es solo una ofensa al cantaor pontanés sino al propio Enrique, al que sin duda no le faltan méritos. Se rumorea además que la Junta podría ofrecer anualmente este galardón considerado como el Nobel del Flamenco. De ser así, se demostraría una vez más el catetismo cultural que nos corroe. ¡Ni que fuera la corona de las mises que se la pasan de un año a otro las ganadoras del certamen!
Tomás El Nitri, Manuel Vallejo, Antonio Mairena, Camarón de la Isla (en el año 2000, tras ocho años de su fallecimiento) y Fosforito son los únicos que poseen oficialmente la llave. Todos ellos merecedores de este reconocimiento. Aunque no los únicos. Porque si nos atuviéramos a la condición de sabedores enciclopédicos habría un apabullante consenso en darle la llave y el llavero a Pastora Pavón “La Niña de los Peines”, que sería además la única mujer hasta hoy que la guardara. Pero no. Si no se hizo en vida, ahora no vendría a cuento. Además de que no le hace falta porque ella es quien funde el metal con el que se forjan las dichosas. Y hasta sus cerraduras.
Con un difunto en la lista basta. Yo dejaría que la llave se la llevara Fosforito a su sepultura dentro de los quinientos años que tendría que durarnos y cerrara por dentro. Que la Junta la metiera donde ustedes piensen y que deje ya en paz a la llave y sus muertos.
Firma: Kiko Valle
