Quieren que yo esté callao
y a mi lengua eche un nuo.
Esta gente son capaces
de hacer hablar a los muos
Quiso crujir en la debla de Triana y por tonás, pero le faltó empaque. Solo dijo el cante. Se fue por los olivaritos del valle sin remate valiente, enfilando la enea pa mecerse en los tercios de la malagueña de El Mellizo, arropao por la guitarra de Manuel Cerpa. Le faltó dominar con cuerpo los bajos y anduvo en la tangente de la afinación, a más de acelerao en la mesura de los tiempos.
Hace mucho que Mercé aprendió a cantar sin dolerse. Con dosis bien sabidas de histrionismo jondo. Prosiguió en su tónica en la soleá por bulería, de corte jerezano, apuntando con más jinque la de Frijones, para encajarse luego en los tientos con José del Tomate evocando a Mojama y los aires trianeros en el cambio a los tangos. Pinchó en los fraseos a tierra de los cantes levantinos.
Los ecos de Talega, los Gordos y los Paula, escarbaron en la herencia de la sangre y, el que fuera pariente de Paco La Luz, comenzó a fajarse por soleá, la madre del cante. Gran parte de culpa la tuvo David de Arahal, que sobresalió en el acompañamiento, dándole a Mercé el pie justo pa encenderle las mechas del duende que vinieron a auxiliarlo.
Más calentito en La Andonda o Paquirrí, le sirvieron las ascuas para endiñar pellizcos suaves en la seguiriya –lo mejor del recital–, acordándose de su niño Curro hasta doblar los metales en el macho cabal de yunques, fraguas y martillos con el que puso el candao y la llave a sus ducas dolientes.
A tres guitarras salpicaron menos colorido del esperado por mor de los empastes sonoros. Aun así, se transparentaron entre las graves bolas de ruido sus buenas intenciones. Los magníficos guitarristas jóvenes que ocuparon el proscenio con el veterano cantaor de Jerez no estuvieron a la misma altura.
Alegrías, cantiñas, mirabrás… y a pesar de estar David El Gasolina a la percusión y El Chícharito capitaneando las palmas – junto a Víctor Carrasco, Jorge Bautista, Merce García y Laura Marchena– no alcanzaron el soniquete jerezano que acurrucara al cantaor para lucirse más retozao en sus mieles. Ni aunque invocara el alianda de La Paquera pa descorchar las bulerías, deshilachara con gusto una ristra de letras y pegara su pataíta Mercé.
Un fandango con cada uno puso la guinda a un pastel desangelao al principio, pero que fue cogiendo calor con el regusto de los pellizquitos de la seguiriya. Vino a contarnos que todavía puede, cuando le da la gana, entusiasmar con el cante sin quedarse en el teatreo del alivio o escondido tras una voz de alfileres que suena gitana y flamenca. Tuvimos la suerte de disfrutarlo a ratos, porque el recital de José Mercé en la XXIV Bienal de Flamenco de Sevilla pasó por los maderos del Teatro de la Maestranza con muchas penas y algunas glorias.
Ficha artistica
Toquen a rebato
XXIV Bienal de Flamenco de SevillaTeatro de La Maestranza de Sevilla20 de septiembre de 2026 Cante: José Mercé
Guitarras: Manuel Cerpa, José del Tomate y David de Arahal
Percusión: David ‘El Gasolina’
Palmas: El Chicharito de Jerez, Víctor Carrasco, Laura Marchena, Jorge Bautista y Merce García